Hay veces que un jabón te queda que ni para regalarlo a un enemigo: feo de color, feo de forma, sin aroma, sin chispa ni gracia. En estos casos se suele decir «bueno, me lo quedo para casa» Cuando tienes ya como cuarenta pastillas para casa, y eso considerando que empezaste a hacer jabones hace un mes… hay que buscar alternativas.

Dependerá del jabón que quieras reciclar. Por ejemplo, en el de la foto de ahí arriba solo se trataba de reutilizar los recortes que salen al biselar las pastillas de jabón ya curadas. Para esto, no hay más que añadirlas a cualquier receta de jabón ya a la hora de echar en el molde. Darán un poquito de textura (y color, si eliges recortes adecuados). En este caso concreto tengo la sensación de que me han quedado un poco como tenias y dan no sé qué… Igual acabo reciclando de nuevo.

Otra posibilidad es juntar un montón de recortes, rallarlos o picarlos muy menudos. ponerlos en un recipiente de microondas (o en una crockpot, o al baño maría a fuego lento), añadir un poquito de agua (no mucha) y derretir a temperatura baja, removiendo de cuando en cuando. Hasta se puede meter la batidora. Cuando la pasta quede más o menos manejable, echar en un molde y dejar enfriar antes de cortar. En este caso, como los recortes que tenía eran de su padre y de su madre los colores eran demasiado variados y el jabón me iba a salir color pañal de babé (pañal no nuevo, para que nos entendamos), así que he añadido dos cucharaditas de dióxido de titanio bien disueltas en dos cucharaditas de agua. Como se puede ver, el aspecto es rústico, pero molón.

 

Jabón reciclado. A lo de la derecha, ni caso, que he intentado hacer unas flores con manga pastelera y… en fin, he tenido días mejores.

Ni que decir tiene que en el primer caso el jabón se tiene que curar 4-6 semanas, como corresponde a un jabón nuevecito. En el segundo, aunque el jabón ya estaba saponificado, curado y listo para usarse, conviene dejarlo un cinco-diez días para que el agua extra se evapore y la barra quede más dura.