Hoy toca probar un ingrediente al que aún no le había metido mano y tiene mucho renombre. No hay hidratante que se precie (y algunas se precian mucho) que no lleve manteca de karité. La razón, parece, es que tiene un 10% de componentes no saponificables, o sea, que sobreviven al proceso con convierte las grasas y la sosa en jabón. El máximo que se debe añadir en la fórmula es un 10%. Yo, para ir sobre seguro y porsiaca, he puesto un 5%. Ya veremos para la próxima, a ver si la manteca de karité esta está a la altura de su fama.

Receta del jabón
  • 250 g de agua (mitad en cubitos de hielo)
  • 140 g de sosa caustica
  • 500 g de aceite de oliva (usadísimo, por cierto)
  • 200 g de manteca de cerdo
  • 200 g de aceite de coco
  • 50 g de aceite de ricino
  • 50 g de manteca de karité
  • 2 cucharaditas de sal
  • 2 cucharaditas de azúcar

Para esta decoración (si no se te ocurre otra mejor):

  • 2 cucharaditas de dióxido de titanio
  • 1 cucharadita de mica rosa
  • 1 cucharadita de mica violeta
  • 2 cucharaditas de espirulina

El proceso, como siempre: la sal y el azúcar se disuelven en el agua (el azúcar se supone que sirve para hacer más espumita, y la sal sustituye al lactato de sodio y hace que la barra se endurezca antes y se pueda desmoldar mejor). Luego se añaden los cubitos de hielo y la sosa, y se remueve bien hasta que se disuelva. Se deja enfriar. Las grasas sólidas se derriten en el microondas sin pasarnos y luego se añaden las líquidas. Se deja templar todo.

Mientras, para la decoración, vamos a necesitar 2 cucharaditas de dióxido de titanio dispersado en 2 cucharadas de agua. Ojo con esto, que hay variedades de DT que se dispersan en aceite. Miraos las instrucciones. Luego, se echa al recipiente de las grasas y así no nos olvidamos de él, que no sería la primera vez que termino de hacer el jabón, lo tengo ya gelificando y ¡anda, los donuts!, ahí en la encimera se ha quedado el DT.

Aparte, para esta decoración concreta he usado una cucharadita de mica rosa dispersada en una cucharada de aceite, una cucharadita de mica violeta, idem, y dos cucharaditas de espirulina dispersadas en una de aceite. Lo de dispersadas es un decir, que la *?&%$ esa no se dispersa nunca. Jamás. Siempre salen las motas.

Cuando esté todo a unos 40-50 grados, se mezclan las grasas con la sosa, y venga batidora, hasta el punto de emulsión. Luego, mezclamos una pequeña parte (cantidad al gusto) con la mica rosa, idem con la violeta, idem con la espirulina. Yo lo dejo reposar ahí unos minutos removiendo con cucharita hasta el punto de traza fina. No hace falta batidora, pero si hay prisa se puede meter la minibatidorcilla esa de espumar la leche.

Echamos una parte de la mezcla blanca en el fondo del molde. Luego, con cuidadito, una tira de la mezcla verde. Encima, una tira de la mezcla violeta. Encima, una tira de la mezcla rosa. Añadimos, ahora sí que con muuuuucho cuidadito para no liarla parda, un poco más de la mezcla blanca, que cubra los colores. Yo lo hago con una cuchara y poquito a poco. Se repite la operación con los colores y más mezcla blanca. Lo ideal es que sobre algo de las mezclas de color para rematar. Le pegamos un par de golpes al molde contra la encimera para sacar las burbujas. Espóiler: no saldrán todas. Las burbujas solo se quitan con photoshop. Y luego se hace el remolino con percha que ya os conté. Si preferís un vídeo, en Youtube los hay a patadas. Por ejemplo, este, en el minuto 9:25.

Una vez percheado todo, con los restos de colorines hacemos una tira larga de cada color a lo largo de la superficie, y ahí ya lo que os salga. Haced dibujos con un palillo, sin meterlo demasiado y sin pasarnos, que si no al final queda todo emborronado.

Para que los colores queden molones y el jabón se pueda desmoldar cuanto antes, gelificación: se tapa el molde con un trozo de cartón y se mete al horno a 70º una hora. Luego se apaga y se deja ahí toda la noche. Al día siguiente, cortable y perfecto.