Cutre, pero… ¡funciona! Y ha costado exactamente 3 euros.

Le tenía ganas a un molde plano, a diferencia de los tipo plum cake, pero, niños y niñas, vaya precios por un caprichito. Así que me he ido por el lado artesanal. He pillado una caja de madera en la tienda «todo a cien», le he quitado las bisagras y los cierres (foto probatoria más abajo) y me he empollado a fondo este vídeo para aprender a forrar la caja por dentro, porque claro, lo de hacer un molde de silicona interior a medida ya está muy por encima de mis capacidades doityurselveras. Por cierto, no uséis papel encerado del de la carnicería. No funciona. Preguntadme cómo lo sé. En cambio, el papel de horno da un resultado excelente.

brisagas, cierres

Prueba A

 

Las medidas interiores del molde son 25 x 11 x 4 (centímetros, claro), ideal para 6 pastillas de tamaño razonable. La madera es malucha, pero da igual porque con este tamaño tampoco lo vamos a cargar mucho. Y he hecho las marcas para que me sirvan de guía si algún siglo de estos mejoro en el tema decoración. No parece que vaya a ser a corto plazo.