Lo primero: si lees inglés, ve directamente a la fuente: todo lo que vale la pena saber sobre la fase de gel o gelificación está mejor explicado aquí. Eso sí, nada de comparar luego sus jabones con los míos, ¿eh? Que mi autoestima se resiente. Por si no lees inglés, te hago un resumen.

La fase de gel es parte del proceso de saponificación, o sea, la transformación de una mezcla de grasas, agua y sosa en monísimos jabones de los que presumir ante los amigos. En esta fase, el jabón alcanza la temperatura más alta, y puede superar los 80º. Hay que dejar bien claro que esta fase no se da siempre, y se puede forzar para conseguir unos efectos o impedir para conseguir otros. La gelificación no afecta a la calidad del jabón, solo a la parte estética: una barra de jabón que haya atravesado la fase de gel tendrá colores más vivos, será más dura y se podrá desmoldar antes. Si se evita la fase de gel, los colores serán más delicados y el resultado final, más opaco.

Para forzar la fase de gel hay que ayudar a mantener la temperatura: una vez vertida la mezcla y tapado el molde, envuélvelo en una manta o varias toallas. Hay quien le pone una mantita eléctrica. Yo lo meto una hora en el horno a 35º (y voy a probar a 40º; id avisando a los bomberos). Luego, apago el horno y dejo el jabón dentro toda la noche. En cambio, para impedir la fase de gelificación la gente llega hasta a meter el molde en la nevera o el congelador. Cuidado, el molde no tiene que tocar los alimentos (voy a dar por hecho que no tienes una nevera o un congelador solo para los jabones) para que no sufran un cambio brusco de temperatura.

El único problema, que sigue siendo solo estético, es cuando se da una gelificación parcial, como en la foto que ilustra este artículo. Hace unos días me dio por hacer pruebas con diversos colorantes, y para ver bien los colores forcé el proceso de gelificación. Lo malo fue que era casi mediodía y tenía un pollo preparado para ir al horno, y solo tengo un horno, y en la cruenta lucha del jabón contra el pollo perdió el jabón, sobre todo porque las patatas salieron en defensa del ave. El caso es que los jaboncitos solo estuvieron media hora en el horno, y luego ni los envolví ni nada. Resultado: gelificación parcial y unas cuantas fotos estupendas para ilustrar lo que quería contaros.

Actualización: este horror lo hice con los restos de mezcla que quedaban de preparar esta barra. La barra pasó por la fase de gel y la desmoldé sin problemas a las pocas horas. En cambio, este no pasó por la fase de gel, y pasados tres días sigue tan blandurrio que le he podido marcar un dedo sin apenas apretar. Para que veáis las ventajas de la gelificación.

marca de dedo en el jabón

Jabón blandurrio. He trabajado con plastelina más consistente.