Sí, la tercera, ¿qué pasa? Me encanta la técnica, los resultados son siempre diferentes y siempre interesantes, y debe de ser la única en la que aún no he hecho una chapuza monumental (ya, ya; tiempo al tiempo).

Por si alguien se lo perdió aquí o aquí, la cosa consiste en llenar un tercio del molde con mezcla en traza fina de un color, y luego ir añadiendo los otros colores en líneas a lo largo, procurando hacer el vertido desde bastante arriba para que los hilos «penetren». Da puntos conseguir que las líneas de diferentes colores se superpongan para conseguir un efecto de gota dentro de la gota. Por lo demás, todo es cosa de que los colores combinen, de que la fragancia se comporte, de que no se me vaya el cuchillo al cortar… En este caso, dos de tres. Adivinad por qué no pongo fotos desde arriba. Un año de estos tendré un cortador como Monesvol manda.