Todos tenemos un pasado, y el pasado de muchos de nosotros incluye la espantosa pero afortunadamente breve moda de la repostería decorada con fondant. Para quien no lo sepa, el fondant es eso que se le quita a la tarta antes de comerlo. Viene a ser como la piel del chorizo, si la piel del chorizo fuera una gruesa capa de azúcar chicletoso.

Restos arqueológicos de aquella época: moldes variados, cápsulas para cupcakes y unos cuantos tapetes de silicona texturizados. Que me van a venir de lujo para hacer decoraciones supersencillas en los jabones sin siquiera tener que echar mano del color. Mi primer intento ha sido el de la foto y solo lleva unas gotitas de dióxido de titanio. Y sí, a ver si calculo mejor la próxima vez a la hora de cortar, que vaya chapuza. Pero vamos a centrarnos en lo que importa.

Lo primero ha sido recortar el tapete a la medida del interior de mi molde favorito. Nota para mí misma: la próxima vez, hija, a ver si usas un cutter o algo más preciso, que parecen los trabajos manuales de un niño de tres años. A efectos prácticos no se nota, pero qué cosa más cutre. Vergüenza me debería dar enseñar esta foto.

tapete texturizado

De hecho, me da suficiente vergüenza como para recortar la imagen y que no se vean los tijeretazos criminales.

Ni que decir tiene que con un tapete de silicona da para varios moldes de diferentes tamaños. Es buena idea hacer el cálculo y el dibujo antes de meter las tijeras.

A continuación, hay que poner el recorte sobre una superficie lisa (y fácilmente limpiable) y echar por encima una pequeña cantidad de mezcla para jabón, ya con traza ligera o incluso media. Luego, la extendemos con una rasqueta de manera que solo quede relleno el dibujo, y el resto del tapete quede limpio. Luego hay que dejarlo secar. Basta con diez-quince minutos en teoría, pero yo lo que he hecho, al menos esta vez, es utilizar los últimos restos de un jabón que estaba preparando, y he dejado secar un par de días.

Por último, con cierto cuidado se pone el tapete dentro del molde y se cubre con la mezcla de jabón, y se procede como de costumbre: gelificación, enfriado, cortado, fotografiado, blogueado…